Esta calculadora convierte los valores de la etiqueta (tal y como aparecen en el saco o lata) a base de materia seca (MS). Es la forma más útil de comparar alimentos con distinta humedad (pienso seco vs. comida húmeda), evitando interpretaciones engañosas.
Consejo VetFauna: para comparar dos productos, calcula ambos por separado y compara sus valores en materia seca. Así comparas “manzanas con manzanas”.
Introduce los valores de la etiqueta y obtén el equivalente “en MS (%)”. Útil para comparar alimentos secos y húmedos con más criterio.
Materia seca total
—
Humedad
—
| Nutriente | Etiqueta (%) | En MS (%) |
|---|---|---|
| Proteína | — | — |
| Grasa | — | — |
| Fibra | — | — |
| Cenizas | — | — |
| Otros (si aplica) | — | — |
La columna “En MS (%)” muestra el porcentaje del nutriente sin contar el agua. Por eso suele ser más alto que el de la etiqueta. Esto no significa que el alimento “cambie”, sino que lo estás expresando en una base comparable.
La materia seca es el alimento sin el agua. Expresar los nutrientes en MS permite comparar productos con distinta humedad (pienso seco, latas, semihúmedos) de forma más objetiva.
Porque la lata contiene mucha más agua, que “diluye” los porcentajes. Un 8–10% de proteína en un alimento húmedo puede equivaler a un valor mucho mayor al pasarlo a materia seca.
Se divide la proteína de la etiqueta entre la materia seca total. Por ejemplo, si la humedad es 80%, la materia seca es 20%. Entonces, 10% de proteína / 0,20 = 50% en materia seca.
No necesariamente. La MS ayuda a comparar porcentajes sin el efecto del agua, pero no evalúa por sí sola la digestibilidad, la calidad de ingredientes o la adecuación individual.
Muchas etiquetas no indican carbohidratos. El ELN se estima por diferencia (100 menos proteína, grasa, fibra, cenizas y humedad). Es una aproximación útil para comparar, pero depende de la precisión de la etiqueta.